Parashat Behar Sinai – Bejukotái, Vaikrá (Levítico) 25:1 – 27:34
Lic. Rafael Winter (Rufo)


“…y proclamaréis libertad en la tierra a todos sus habitantes” Vaikrá (Levítico) 25:10
Estamos culminando el tercer libro de la Torá, Vaikrá.
Esta semana se leen las parashot Behar Sinai (En el Monte Sinai) y Bejukotái (En mis leyes).
Como siempre, el tema social se encuentra muy presente.
Ya al comienzo de Behar Sinai se hace mención a dos mitzvot muy importantes: Shmitá y Iovel. Con respecto a Shmitá dice lo siguiente: 
(25: 2-4) “Cuando entréis a la tierra que Yo os doy a vosotros, habrá de descansar la tierra… seis años habrás de sembrar tu campo y seis años habrás de podar tu viña y recogerás el producto de la tierra. Y en el año séptimo, descanso y reposo será para la tierra, shabat ante Dios: tu campo no habrás de sembrar y tu viña no habrás de podar…” Es la mitzva de Shmitá – año sabático.
En capítulos anteriores, la Toráa nos había ordenado acerca del descanso de las personas, tanto en shabat como en las festividades. Ahora nos ordena acerca del descanso de la tierra.
Significa que, al llegar el séptimo año, queda prohibido no solamente trabajar la tierra sino –y especialmente– cosechar, vendimiar o recolectar frutos de la tierra o productos del campo. Todo lo que hubiese en el campo o creciera durante el séptimo año en forma espontánea –sigue diciendo la parashá– no será considerado como de nuestra propiedad, y los hombres menos afortunados, tendrán libre acceso a los campos y disponibilidad de sus productos para satisfacer sus necesidades. 25:7 … esa producción se destinará a ser su alimento.

25:8-10 …habrás de contar… siete años siete veces… 49 años… y proclamaréis con el toque del shofar en el mes séptimo… en el día décimo… en el día de las expiaciones [beiom hakipurim] habréis de proclamar con el shofar en toda vuestra tierra. Consagraréis el año del cincuentenario: y proclamaréis libertad en toda la tierra para todos sus habitantes. … Es Iovel [Jubileo] para vosotros; retornaréis cada hombre a su posesión y cada hombre a su familia habrá de retornar…”
Es la mitzvá de Iovel: el año de Jubileo. Es un alegato en contra de la esclavitud y a favor de la libertad. Ya en Shmot (Éxodo) 21:2, la Torá había promulgado leyes restrictivas para evitar la esclavitud la cual, si bien no es prohibida radicalmente, decreció gradualmente hasta su desaparición. En realidad, el esclavo debía de ser liberado luego de seis años de servicio, pero podía ocurrir –aunque sea difícil creerlo– que el mismo no quisiera ser libre. Pero esto debía tener un límite. El esclavo no podía servir al amo para siempre. Como máximo hasta el año de Iovel. Después de siete shmitot, se proclamaba el año del Iovel al son del shofar. El shofar se tocaba en Iom Kipur del año del Iovel y era la señal para proclamar la libertad de todos los seres humanos que quedaban liberados –llegado el caso– aún en contra de su propia voluntad. Ambas mitzvot – la de Shmitá y la de Iovel, tienen un avanzado sentido social, más aún teniendo en cuenta la época en la cual se formularon.


Fragmento de: Enciclopedia de la historia y la cultura del pueblo judío, Jerusalén, 1998.

Las leyes del Iovel sirvieron para preservar la justicia social y el equilibrio económico.
La cuenta de años de la shmitá,y el Iovel comenzó en el décimoquinto año del ingreso de los israelitas a la tierra de Canaán, luego de su conquista y distribución entre las tribus. 
En la Biblia no se menciona la realización concreta del Iovel en la vida social, y es difícil determinar si se aplicó en la época de los reinos del Primer Templo.
Durante el Segundo Templo se sabe con seguridad que no se aplicó. 
El Iovel es mencionado en la tradición de la Halajá (Ley rabínica) como un principio que se realizará en un futuro ideal.