Parashat Ékev, Dvarim (Deuteronomio) 7:12 – 11:25
Capítulo 10 versículos 15-19

Rabino Avi Pascal


(15) Sólo a tus ancestros deseó Dios para amarlos y escogió a su descendencia, a ustedes, entre todos los pueblos como se ve hoy. (16) Circuncidad el prepucio de vuestro corazón y dejad de ser obstinados. (17) Ya que el Eterno vuestro Dios es el Dios de los Dioses y el amo de los amos; es un Dios grande, heroico y terrible, que no hace excepción entre las personas ni es sobornable. (18) Hace justicia al huérfano y a la viuda, ama al forastero alimentándolo y vistiéndolo. (19) Amad al extranjero porque fuisteis extranjeros en la tierra de Egipto.
Palabras de Erella Yedgar (Kolej – Foro de mujeres religiosas):
"El mandato de amar: Moshé basa las relaciones entre [el pueblo de] Israel y Dios en el amor. El Sagrado bendito sea exige a Israel 'andar por sus caminos y amarlo…' porque su relación con Israel proviene del amor: 'Sólo a tus antepasados deseó Dios para amarlos'. Y el atributo de Dios es el amar al extranjero: 'Hace justicia al huérfano y a la viuda, ama al forastero alimentándolo y vistiéndolo.' Por eso ordena al pueblo: 'Amad al extranjero…' El mandato de 'transitar por sus caminos' significa entonces que: así como Él ama al forastero también tú debes hacerlo. El mandato 'amarlo' exige una etapa imprescindible en el camino a amar a Dios – amar al extranjero, que es el amado de Dios. Hay que cuidarse de una soberbia religiosa: El pueblo elegido puede despreciar a las minorías que habitan en su seno al sentirse más sagrado que ellos. Este texto viene a limitar la conciencia de la elección: no por vuestro número ni por vuestra santidad fuisteis elegidos. En realidad, vosotros no sois los elegidos, sino vuestros antepasados. 'Dios, que ama a los forasteros, los ama para alimentarlos y vestirlos, tal como hizo, por ejemplo, con Iaakov, cuando vivió en lo de Laván [su suegro] (interpretación de RASHI). 
Pareciera que el engañar al extranjero se destaca tanto en la Torá porque representa al 'extraño' absoluto: el foráneo, el distinto, el inferior, el que no pertenece a la mayoría, que determina las reglas de juego y es glorificado. Generalmente, toda persona tiende a autodefinirse por la negativa de un modo jerárquico: a qué grupo no pertenece, respecto a quién es mejor. Expresa esta autodefinición por medio del aprovechamiento o de la discriminación en el ámbito personal, jurídico, público y religioso, ya sea respecto del huérfano, la viuda, el extranjero o cualquier 'otro'. Y ante esto la Torá dice: amad al 'otro' ".
Me gustaron las palabras de Erella Yedgar, de las participantes en la valiente organización femenina Kolej, que lograron cambios en la sociedad ortodoxa. Ella presenta el mandato "amar". 
La expresión "a tus ancestros deseó Dios" utiliza un verbo con connotaciones eróticas. Dios desea al pueblo hebreo. Lo desea sólo por sus ancestros, y en esta expresión se esconde una crítica a los descendientes. Elige al pueblo en virtud de sus antepasados. 
Este Dios nuestro es vanidoso: "…el Eterno vuestro Dios es el Dios de los Dioses y el amo de los amos; es un Dios grande, heroico y terrible", y por otro lado "… no hace excepción entre las personas ni es sobornable." Aquí surge una pregunta: ¿es posible pensar que no es recto, o que se lo pueda sobornar? Si recordamos a Iiov (Job), que fue víctima de una apuesta entre el Diablo y Dios, es complicado evaluar los atributos de este Dios. Hace justicia al huérfano y a la viuda y lo más importante: "… ama al forastero alimentándolo y vistiéndolo". Del amor de Dios al extranjero se desprende el amor del pueblo por el extranjero. Éste es una especie de paradigma o denominación genérica de todo "otro" en sus distintas variaciones: el inválido, el débil, los homosexuales y lesbianas, el inmigrante de trabajo, etc., etc. Corresponde que la ortodoxia, que se supone debe cumplir la palabra de Dios tal como está escrita, realmente ame al extranjero de acuerdo a estos versículos. Lamentablemente, vemos que no lo hace.
Considerando la expulsión de los hijos de los trabajadores extranjeros, el asesinato en el "club juvenil" de homosexuales y lesbianas en Tel Aviv, la expulsión de albergues para inválidos de barrios residenciales y diversas expresiones de odio hacia el extranjero, tenemos aún mucho por aprender e implementar de estos importantes versículos.
Shabat shalom.
Que sea éste un shabat de "¡Amaréis al extranjero!" en particular, y al otro, al diferente, al excepcional, en general.