Parashat Hashavúa – Itró Shmot (Éxodo) capítulos 18-20
Rabino Avi Pascal 


18:1  Itró, sacerdote de Midián y suegro de Moshé, oyó todo lo que Dios había hecho por Moshé y por Su pueblo Israel, al que sacó de Egipto. (2) Y tomó Itró, suegro de Moshé a Tzipora mujer de Moshé, después de que [éste] la envió (3) y a sus dos hijos; a uno llamó Guershom porque dijo "forastero (guer) fui en tierra extraña", y al otro llamó Eliézer, porque dijo "el Dios (El) de mi padre me ayuda (ezrí), y me salvó de la espada del faraón". (5) Itró, suegro de Moshé, vino a Moshé con sus hijos y su mujer, al desierto donde acampaba en el monte de Dios (6) y le dijo "Yo, tu suegro Itró, vengo a tí con tu mujer y sus dos hijos". (7) Moshé salió al encuentro de sus suegro, se posternó ante él y lo besó. Tras saludarse e interesarse el uno por el bienestar del otro, ingresaron a la tienda. (8) Moshé contó a su suegro todo lo que el Eterno había hecho al Faraón y a Egipto en beneficio de Israel, y le narró también todas las adversidades que les habían ocurrido en el camino y cómo los liberó el Eterno.

En la Parashá Itró se narra la concentración frente al Monte Sinaí y se reciben los Diez Mandamientos. En este texto prefiero referirme a la historia lateral y no justamente a los temas centrales aquí presentados. Al comienzo se nos relata que Itró, el suegro de Moshé Rabenu, el padre de la mujer del líder, el abuelo de sus hijos, se enteró de lo que aconteció a los hijos de Israel y decide traer a su hija Tzipora con sus hijos a Moshé. El motivo de este encuentro son las noticias sobre los milagros que ocurrieron a nuestros patriarcas. Todavía estamos antes del evento en el Monte Sinaí, todavía no hay mandamientos. Itró viene con la mujer que "le fue enviada" – definición muy precisa. Aparentemente la mujer molestaba al jefe a cumplir con su misión y fue enviada, o tal vez se "envió" a sí misma de retorno a la casa de su padre. …

El encuentro entre los dos, Moshé e Itró, es muy afectuoso. Al encontrarse, Moshé se posterna, brinda honores a Itró, un sacerdote extranjero, idólatra, y juntos entran a la carpa, abrazados, se ponen al día con la información de los últimos acontecimientos, hacen comentarios sobre el pueblo de Israel, sobre el Faraón y sus magos, las plagas, "… ¡lo que hicimos con las ranas!…",  bromean. Pero... ¿dónde están Tzipora y los niños? ¿Quedaron afuera cuando los hombres entraron a la tienda? ¿Escucharon la historia sobre la Salida de Egipto y la partición de las aguas del Iam Suf (Mar Rojo) y la salvación del pueblo que acaba de nacer, salvándose del exterminio? ¿Alguien les ofreció un plato de sopa?

Sobre el término "la envió" que se refiere a Tzipora, RASHI (exégeta tradicional francés del s. XI) explica que al encontrar Aharón a Moshé retornando a Egipto con su mujer e hijos le pregunta:
- ¿Quiénes son?
- Mi mujer que desposé en Midián y mis hijos.
- ¿A dónde los llevas?
- A Egipto.
- ¿No te alcanza con el sufrimiento que todo el pueblo padece y quieres agregar también a ellos?
Dirigiéndose a Tzipora le dijo: Vete a casa de tu padre. Ella tomó a sus hijos y se fue.
Ella fue enviada de vuelta a casa de su padre para evitar un mayor sufrimiento.

Sforno (exégeta tradicional judío italiano de los ss. XV-XVI) explica que cuando Tzipora
preguntó a
Moshé cuándo descansaría, él le respondió que sólo tras conducir al pueblo al monte de Dios. Por esta razón es que Itró llegó momentos antes de los eventos en Sinaí.


¡Sabias interpretaciones!

Sin embargo estas escenas me despiertan compasión por los hijos de los líderes, sus cónyuges (mujeres o hombres), la familia, que son los que pagan el precio de la gloria. También siento no poca compasión por los mismos dirigentes.
De las biografías de diversos líderes aprendemos que la familia paga un precio muy elevado, siempre. ¿Será posible ser dirigente sin pagar este precio?

Shabat shalom,
Nos deseo un shabat de vida, creatividad, creación, crecimiento. Un shabat de liderazgo que se ocupa también de la familia nuclear y no sólo se preocupa por la gran familia – el Pueblo de Israel.
Un shabat al estilo de Itró, un hombre de experiencia, de moderación, de honestidad y de responsabilidad.